Autoanálisis

Hoy, sentada en el sofá de mi casa me analizo. Qué es lo que me pasa por dentro? porque pasar, me pasan muchas cosas, pero a veces hay que ponerles nombre y apellidos para poder identificarlas:

Me pasa mi situación sentimental:

Totalmente inestable. De esas situaciones que sabes que no van a ninguna parte y que tienes que parar y frenar cuanto antes, pero con las que ahí sigues. De esas situaciones en las que no se hablan las cosas y por tanto no se le pone nombre a nada, ni a los sentimientos, ni a los no sentimientos, a nada. Únicamente pasan cosas sin saber cual es la explicación que hay detrás. Y mientras ésto ocurre, tú te vuelves loca.

Me pasa mi situación laboral:

Joder, que estresante es a veces. Cuando quieres hacer las cosas bien pero no cuentas con los medios necesarios, o no se dan las situaciones indicadas. Cuando tienes en tus manos las ilusiones de tanta gente y hay factores, como el tiempo, que juegan tan importante papel y sobre el que tienes tan poco control que van en tu contra.

Que frustrante es a veces el querer y no poder. El querer hacer cosas pero no tener la potestad para ello. El ver que hay mil maneras de mejorar pero que los cambios, no van a llegar de hoy para mañana. Porque honey, ningún castillo se construyó de la noche a la mañana.

Pero que gratificante es también ver cómo he mejorado, lo que he aprendido y lo que he conseguido. Los conocimientos que ahora tengo, lo que ahora soy capaz de conseguir cada mes, lo que soy capaz de ayudar, lo que soy capaz de arreglar y lo que voy a ser capaz de hacer. Como diría una buena amiga, ésto es un challenge, y nunca nada fue fácil.

Me pasa mi situación legal en el país:

Qué difícil es a veces encontrar la manera. Qué lucha constante para conseguir lo que uno quiere. Qué miedo ver que el camino es largo, y que cada año va a tocar sufrir por ver cómo lo hacemos al año siguiente. Que el objetivo está, pero está lejos, y que solo acabamos de dar el paso número uno hacia él. Que el paso número dos ni siquiera lo tienes claro y sabes que te va a llevar otro año poder prepararlo y darle forma, y que te va a costar tanto o más esfuerzo que el paso que acabas de dar ahora.

Me pasa mis objetivos a largo plazo:

Qué importante y que miedo haber tomado la decisión de que los próximos años van a estar basados en centrarte en tu carrera laboral, y que éste es el momento y el lugar para hacerlo. Yo, que jamás veía el momento, que soy mucho de compromisos pero nunca con un trabajo, pero que aquí estoy dándolo todo por ésto, cambiando de rumbo mis planes y diseñando uno nuevo totalmente diferente. Que miedo da, sobre todo porque estás planteándote objetivos a largo plazo lejos de casa, objetivos a largo plazo que implican lidiar no solo con tu situación laboral o económica en el lugar, sino también con la legal en un país que no es Europa y al que no puedes llegar y decidir quedarte así como así.

Me pasa el sentirme sola:

Que conocer gente es muy fácil, pero hacer amigos de verdad es muy difícil. Que estaba acostumbrada a mi grupo de siempre, a mis amigas de siempre, a las que sabes que de verdad te quieren y que además se quieren entre ellas porque llevamos toda la vida juntas.

Cómo es la naturaleza del ser humano que siempre necesita sentirse parte de algo, y qué malas pasadas te juega la mente cuando no te sientes así, parte de un grupo, parte de ese algo social.

Me pasa el echar de menos:

Estoy feliz aquí, a pesar de toda esta lista de «me pasa», pero para que lo voy a negar, echo de menos a los míos, familia y amigos.

Me pasa el sentirme «incomprendida»:

Me pasan tantas cosas que siento que nadie entiende lo que me pasa, así de simple. Llamadme egocéntrica, pero así lo siento, y es que ni yo me entiendo. Porque aquí no me pasan una, ni dos, me pasan infinitas cosas a la vez. Ni mi familia, ni mis amigas en casa van a poder entenderme, y no es una recriminación, se que no es porque no quieran, sino porque no están aquí para verlo y vivirlo. Con las personas de aquí siento que puedo hablar y que en cierta manera nos podemos entender mejor, pero tampoco al 100%, porque al final cada uno tiene su situación particular, y ya he aprendido que aquí nunca van a haber dos situaciones iguales, así como tampoco van a haber dos personas que tengan la misma manera de llevar las cosas, y yo, que soy puro nerviosismo y sentimiento, no es que sea muy fácil de llevar. Preocuparme es parte de mi, y me ha llevado muy lejos, pero también me ha hundido muchas veces por el camino.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *